El domingo 30 de noviembre se celebró el XXXVI aniversario del fallecimiento del Siervo de Dios Abundio García Román. La Eucaristía estuvo presidida por D. Vicente Martín Muñoz, obispo auxiliar de Madrid. Los actos fueron organizados por la Fundación que lleva su nombre.
Concelebraron el delegado para la Causa de los Santos, Alberto Fernández; el vicario de Vida Consagrada, Aurelio Cayón; el delegado de Movilidad Humana, Rufino García Antón; el director del Secretariado de Pastoral del Trabajo, Juan Carlos Antona; el vicepostulador de la Causa de Beatificación y exconsiliario de HHT Madrid, Juan Carlos Carvajal; el exconsiliario de HHT Madrid, Vicente Vindel, y los consiliarios, nacional, Francisco del Pozo, y diocesano, Ramón Llorente. Fue una celebración cercana y participativa, acompañada por el Coro Juvenil de las Hermandades del Trabajo.
En su homilía, D. Vicente Martín Muñoz afirmó que, un año más, “nos convoca el recuerdo agradecido de D. Abundio”. Situó el acto en el primer domingo de Adviento, “un tiempo de esperanza activa y militante, un tiempo de vigilancia y de conversión”. Recordó que el nacimiento de Jesús es una llamada a salir de la indiferencia y a volver a centrar la vida en lo esencial.
“Si por algo se caracterizó D. Abundio fue por vivir despierto, con los ojos fijos en el Señor y bien abiertos a la realidad de su tiempo”. Ese compromiso -afirmó- le llevó a acoger a los trabajadores precarios que llegaban a Madrid, a quienes asistió “con cercanía, compasión y ternura”. El proyecto nacido de su corazón fue un sueño que “buscó forjar militantes cristianos al servicio misionero del mundo del trabajo”, por lo que se le reconoce como “un auténtico precursor del Concilio Vaticano II”.
Mons. Martín señaló también que “hoy nos seguimos encontrando con la precariedad en el trabajo y con muchos trabajadores”. Ahora, en su mayoría extranjeros, siguen necesitando apoyo, acompañamiento y formación para vivir con dignidad. El propósito de las Hermandades -añadió- continúa siendo el mismo: “forjar militantes que, por el Señor y en el Señor, lleven la luz del Evangelio a todas las periferias”. Concluyó deseando que, “cuando llegue la Navidad, no solo tengamos listas las luces y los regalos, sino, sobre todo, el corazón abierto al hermano, al Dios con nosotros”. (Homilía completa e infomación más amplia en www.hhtmadrid.com )
Al finalizar la Eucaristía, D. Alberto Fernández recordó la alegría del nombramiento de Hijo predilecto de El Espinar (Segovia) a D. Abundio. Y adelantó una buena noticia: “si Dios quiere, en los próximos meses se aprobará el decreto de Venerable de don Abundio”, tras el estudio de su vida y escritos y el testimonio de quienes le conocieron. Señaló, además, que para su beatificación hace falta un milagro: por eso debemos pedírselo y, cuando sea concedido, escribirlo y comunicarlo a la Fundación.
El día 29, como antesala, tuvo lugar un excelente concierto con Iryna Yurchenko (piano), Oksana Ilnytska (soprano) y Romana Bilous (soprano y bandura).
Pocas cosas pueden ser más importantes que ver pronto a don Abundio en los altares como beato.
Por Guadalupe Mejorado.
Este articulo se inserta dentro de la revista A Hombros de los Trabajadores, impulsada por el Centro de Hermandades del Trabajo Madrid, que puedes leer aquí.

