XIX Jornadas Diocesanas de Pastoral del Trabajo: la Iglesia de Córdoba ante los retos del mundo obrero

Los días 12 y 14 de febrero de 2026, la diócesis de Córdoba ha celebrado las XIX Jornadas Diocesanas de Pastoral del Trabajo bajo el lema:
“El mundo obrero y del trabajo en este cambio de época. Retos para la Iglesia”. Organizadas por el Secretariado diocesano para la Pastoral del Trabajo, las jornadas han combinado reflexión teórica, lectura creyente de la realidad y trabajo en común.

Primera jornada: “La nueva realidad del trabajo humano. Retos para la Iglesia”

La primera jornada tuvo lugar el jueves 12 de febrero, en la parroquia de Ntra. Sra. de la Consolación. A las 19:00 h se celebró la oración inicial y la presentación de las jornadas a cargo de D. Jesús Fernández González, obispo de Córdoba.

La ponencia central estuvo a cargo de D. Alfonso Alcaide Maestre, sociólogo, militante de la HOAC de Sevilla y colaborador del Departamento para la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española. Alcaide ayudó a leer esta “nueva realidad del trabajo humano” desde la Doctrina Social de la Iglesia, subrayando que en la encrucijada actual “nos estamos jugando la esencia del ser humano y el futuro de la humanidad, pero tiene solución si rompemos nuestro individualismo y nos comprometemos por el bien común”.

Segunda Jornada: Nuevas vulnerabilidades y retos pastorales

La segunda jornada se celebró el sábado 14 de febrero en la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón. La mañana comenzó a las 9:00 h con la acogida, y a las 9:30 h con la oración y presentación de la jornada a cargo de D. Jesús Daniel Alonso Porras, vicario general de la diócesis.

Bajo el título “Nuevas vulnerabilidades en el mundo obrero y del trabajo. Retos para los Movimientos Apostólicos en el mundo obrero y para los Equipos Parroquiales de Pastoral Obrera”, intervino D. Rafael Montilla Guadix, militante de ACO y miembro del grupo de trabajo del Secretariado diocesano para la Pastoral del Trabajo.
Montilla profundizó en cómo la precariedad impacta en la vida cotidiana de las personas y en la misión evangelizadora de las parroquias, y propuso caminos para que los Movimientos Apostólicos y los EPPO acompañen con mayor cercanía estas nuevas vulnerabilidades.

Tras la comunicación, hubo trabajo por grupos y puesta en común, y la jornada concluyó con una comida compartida a las 13:30 h, como signo de fraternidad y comunión.

Un cambio de época que deshumaniza el trabajo

A lo largo de las dos sesiones se ha constatado que vivimos un cambio de época marcado por un nuevo paradigma económico y tecnológico que elimina límites legales, políticos, morales o éticos en favor de la máxima rentabilidad de las grandes multinacionales y centros de poder.
Este modelo promueve una ideología deshumanizadora que identifica “vivir sin limitaciones” con la libertad, mientras una parte creciente de la población sufre desempleo, precariedad y pérdida de derechos sociales.

Las ponencias señalaron que el sistema capitalista está mutando: el control ya no se centra solo en los medios de producción, sino también en los datos de conducta y en la capacidad de influir en la mente de las personas mediante la inteligencia artificial y la neurotecnología. El riesgo es reducir a los seres humanos a simples productos de consumo, en un contexto de crisis ecológica, autoritarismo, guerras y debilitamiento de la democracia.

En este escenario, el mundo obrero y del trabajo vive un proceso acelerado de precarización:

  • Empleo inestable,

  • pérdida de derechos laborales y capacidad de organización,

  • y precariedad social y familiar derivada de salarios insuficientes y ritmos de vida deshumanizantes.

Una pastoral del trabajo para toda la Iglesia

Las jornadas insistieron en que la Iglesia está llamada a afrontar esta realidad del mundo obrero, en la que vive la mayoría de la sociedad y de los propios fieles. Por ello, se subrayó la importancia de impulsar una Pastoral del Trabajo que atraviese la vida parroquial y refuerce los movimientos obreros de inspiración cristiana.

Esta pastoral, se propuso, debe ampliar su mirada a tres dimensiones inseparables:

  1. Derecho a la vida: persona y familia (relaciones vitales).

  2. Derecho a vivir: trabajo y empleo (relaciones laborales).

  3. Derecho a ser: sociedad, Estado y casa común (relaciones sociales).

La interrelación de estas dimensiones permite vivir la identidad comunitaria de la persona, la familia y la sociedad, y ofrece una clave cristiana para responder a los desafíos del tiempo presente.

Al concluir, el Secretariado diocesano para la Pastoral del Trabajo destacó tres certezas:

  • que existen m

  • uchas iniciativas y personas buenas, creyentes y no creyentes, empeñadas en cambiar el rumbo;

  • que el mundo obrero y del trabajo nos necesita a todos;

  • y que, para los cristianos, el dato más real de la realidad es Jesucristo vivo, que ya ha vencido al mundo.

Desde esa esperanza, la Iglesia de Córdoba quiere seguir siendo, decididamente, una Iglesia en salida, pobre y para los pobres, también para el mundo del trabajo.

Puedes leer el comunicado de las Jornadas Diocesanas de Pastoral del Trabajo 2026 aquí

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