1.Introducción
Según el esquema que nos hemos trazado para hablar de la encíclica con la que propiamente comienza la Doctrina Social de la Iglesia, vamos a ofrecer una perspectiva del pensamiento cristiano desde la Edad Media, el Renacimiento, la Modernidad y la época contemporánea.
Es cierto que este recorrido no sería estrictamente necesario para explicar la doctrina que León XIII desarrolla en Rerum Novarum, pero sí resulta fundamental para comprender el magisterio que atraviesa la historia de la Iglesia en los dos últimos siglos y las respuestas que ha dado en su relación con los poderes temporales, así como frente a las revoluciones e ideologías contemporáneas.
Este recorrido histórico nos conduce a una tesis moderna que puede ayudarnos a interpretar también la realidad actual. Entre otros autores, el profesor Martin Rhonheimer sostiene que:
“El cristianismo introdujo en la historia occidental de manera absolutamente nueva —más aún, por vez primera— una clara separación entre política y religión.”
2. La Edad Media
El término Edad Media es una convención cronológica establecida por los humanistas italianos del Renacimiento. Comprende aproximadamente diez siglos de historia en los que se estudian y recuperan los textos de los Santos Padres, profundamente influidos por la Sagrada Escritura, el platonismo y el neoplatonismo, junto con la recepción de las obras de Aristóteles.
Se ha sugerido que un posible título que resumiera la filosofía de este amplio periodo podría ser:
“Logos divino y razón humana en la Filosofía de la Edad Media”.
Contexto histórico y cultural
En el plano político, la Edad Media representa una nueva etapa histórica sin continuidad directa con el mundo antiguo, tras la caída del Imperio romano. Europa recoge la herencia greco-romana y comienza una configuración cultural nueva.
En el ámbito religioso y cultural surgen:
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Las órdenes monásticas
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Las primeras universidades
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El desarrollo de la escolástica
Aunque la filosofía medieval se denomina generalmente escolástica, también hay aportaciones significativas de pensadores árabes y judíos.
En la etapa final de la Edad Media, y especialmente en la transición al Renacimiento, surge con fuerza el conflicto entre el poder político secular y el poder del Papado.
Algunos temas clave del pensamiento medieval
Entre los principales temas y figuras de este periodo destacan:
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Cristianismo y Filosofía
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El gnosticismo cristiano
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Maestros como:
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San Agustín
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Boecio
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Pseudo-Dionisio Areopagita
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San Isidoro
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El monacato como cuna de la cultura medieval
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La dialéctica y la teología como ciencia
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San Anselmo de Canterbury
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El humanismo del siglo XII
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La cuestión de los universales
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La filosofía en el mundo islámico y judío
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La Baja Edad Media:
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San Buenaventura
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Ramon Llull
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Escuela de Oxford
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Escuela de París
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Escuela dominicana (San Alberto Magno)
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El apogeo de la escolástica cristiana: Santo Tomás de Aquino
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El siglo XIV: Duns Escoto y Guillermo de Ockham
3. Conclusión
El cristianismo es una religión histórica, y además no es una religión como las demás religiones de su tiempo. El Logos divino, el Hijo de Dios, en un momento concreto de la historia se encarna y se hace verdadero hombre. Y se proclama como la verdadera religión.
Desde su nacimiento, el cristianismo tiene una vocación universal: primero se dirige a los gentiles y después entra en diálogo con la cultura griega y romana. Son las tres colinas que fundan nuestra civilización cristiana: Jerusalén, Atenas y Roma
La misión de la Iglesia en el Medievo consistió en cristianizar a los pueblos de Occidente mediante un mensaje universal, tanto teórico como práctico: fe, moral y pensamiento.
Más allá de las vicisitudes históricas, de los aciertos y errores con los que la Iglesia ha ofrecido su mensaje de amor, verdad y paz, conviene recordar a los primeros defensores del cristianismo en el siglo II, tras la desaparición de los Apóstoles y primeros discípulos.
Ellos tuvieron que responder a la célebre frase de Jesús:
“Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.”
Se enfrentaron al poder político de su tiempo cuando el cristianismo era una religión perseguida. En ese contexto se empieza a perfilar una comprensión nueva de la relación entre fe y poder, entre religión y política, que será clave para entender el desarrollo posterior de la Doctrina Social de la Iglesia.
Por Carlos Salcedo, director del Instituto de Estudios sobre el Trabajo

