Trabajar hasta los setenta, por José Luis Maza de Lizana

En la década de los años cincuenta en España la esperanza de vida media de hombres y mujeres era de setenta y dos años, hoy en día vivimos ochenta y cuatro, de media. Está claro que tenemos un grave problema en el sistema público de pensiones y que no podemos seguir calculando las pensiones como si viviéramos en los años cincuenta del siglo pasado.

Hace poco, España aprobó la edad efectiva de jubilación a los 67 años y ya se está hablando de incentivos para las personas que quieran seguir trabajando hasta los 70 años. Otros países de nuestro entorno como Países Bajos, Reino Unido o Italia han subido las medias de tiempo de cotización y edad para garantizar un sistema de pensiones digno para todos los trabajadores que se jubilen. Francia también lo intentó en 2023, pero la ciudadanía no lo admitió.

El lujo de jubilarse “a la antigua”

Jubilarse como antaño no parece la mejor solución, parece más bien un lujo. La realidad es muy complicada y requiere de profundas y valientes reformas legales. Según el último barómetro del CIS, el 42% de los españoles entre 60 y 69 años preferirían seguir en activo, aunque fuera a media jornada. A raíz de estas nuevas realidades están apareciendo otros modelos como las jubilaciones flexibles, con reducciones de jornada, manteniendo parte del sueldo y cobrando parte de la pensión.

En japón, donde la esperanza de vida es similar a la española, hay más personas de 65 años, o más, trabajando que adolescentes; se lla man “silver workforce”. En España, sin embargo, necesitamos una nueva cultura donde la discriminación por edadismo deje de ser un factor determinante a la hora de contratar nuevos trabajadores, y deje de verse los 60 años como el fin de la carrera profesional.

La creación de incentivos fiscales reales para empresas ayudaría a la retención o contratación de personas seniors. En el entramado empresarial español, hay empresas como Mercadona que se adelantan a las nuevas regulaciones. Es lo que la compañía llama “jubilación activa” para las personas que quieran seguir trabajando a tiempo parcial, una vez se cumplan los requisitos de cotización para la pensión de jubilación ordinaria, 15 años cotizados. También el BBVA, con su programa “segundo acto”, o Michelin, con su sistema “time for me”, tiempo para mí, se suman a
estas iniciativas.

Finalizamos afirmando que estamos en un momento clave en el que, para garantizar las pensiones actuales, toda vez se incorporen las generaciones del “baby boom” al sistema, es necesario reformar el sistema y ser muy creativos; sabiendo, además, que las reformas no serán bienvenidas por todos.

Por José Luis Maza de Lizana, abogado

Este articulo se inserta dentro de la revista A Hombros de los Trabajadores, impulsada por el Centro de Hermandades del Trabajo Madrid, que puedes leer aquí.

0 0 votos
Article Rating
Subscribete
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
0
Me encantaría leer tu opinión, por favor comenta.x