Con motivo del I Curso de Doctrina Social de la Iglesia celebrado en Valencia del 5 al 7 de septiembre pasado y de la Formación para Grupos Apostólicos en el cuarto trimestre de 2025, vamos a escribir en estas páginas sobre la encíclica Rerum Novarum, del Papa León XIII, publicada el 15 de mayo de 1891. Esta encíclica se considera el documento fundacional de la moderna doctrina social de la Iglesia.
Antecedentes históricos
Para comprender bien esta encíclica y la renovación cultural y espiritual de la Iglesia durante el Pontificado de León XIII, habrá que referirse, brevemente a algunos hechos históricos importantísimos, tales como:
a) La Revolución francesa.
b) Las revoluciones en Europa.
c) La filosofía moderna.
d) El Concilio Vaticano I.
e) La Revolución industrial.
f) Otras encíclicas del mismo León XIII
Jesucristo como fuente de la caridad de la Iglesia
La conclusión a la que llegaremos es que siempre, desde su fundación, la Iglesia cristiana ha practicado la caridad y el amor de Dios, como nos enseña León XIII en el n. 17 de Rerum Novarum, al hablar sobre el uso y la recta posesión de las riquezas y del dinero. El pontífice, siguiendo a Santo Tomás de Aquino, recuerda que es un derecho natural del hombre poseer las cosas necesarias para la vida humana, si bien es un deber socorrer a los indigentes con lo que sobra: “Lo que sobra dadlo en limosna”. Y en el n. 22 hace un repaso de la práctica de la caridad en la Iglesia, poniendo como ejemplo a las comunidades primitivas (Hech 4, 34); la colecta que San Pablo llevaba en persona a los cristianos más pobres; la fundación de congregaciones religiosas e instituciones benéficas medievales y modernas, así como la primera Caja de Ahorros y Monte de Piedad, fundada por él mismo cuando era obispo de Perusa. La conclusión a la que llegaremos sobre este primer documento social moderno, es la que expone el Papa al final del n. 22 de esta encíclica. La caridad cristiana “es virtud exclusiva de la iglesia, porque, ni no brotara del sacratísimo corazón de Jesu cristo, jamás hubiera existido, pues anda errante lejos de Cristo el que se separa de la Iglesia”. (Continuará)
Carlos Salcedo, director del Instituto de Estudios sobre el Trabajo.
Este articulo se inserta dentro de la revista A Hombros de los Trabajadores, impulsada por el Centro de Hermandades del Trabajo Madrid, que puedes leer aquí.

